Kaori Faktoria

Sobre Nosotras

Una pequeña historia

Me han contado que de 2011 a 2014 Lurgi vivió en Méjico y que allí abrió sus puertas a la creatividad. Fue allí donde comenzó a jugar con los hilos de macramé y a su vuelta comenzó su andadura por los mercados de Euskal Herria: joyería del otro lado del océano mezclada con artesanía local.

Me han contado que entre 2015 y 2016 llegaron los viajes a África y que allí comenzó a fraguarse mi creación: bailando al son de los tambores, rodeada de telas de colores, en nuestro continente de origen.* A la vuelta de uno de aquellos viajes, fascinada por los tejidos multicolores, Lurgi compro una máquina de coser y en aquel momento me materialicé: KAORI.

A partir de entonces hemos caminado juntas, de marcado en mercado, pero el camino y los momentos creativos necesitan cómplices con los que compartir sueños y fortalecerse. Nahikari fue eso exactamente, oyente y cómplice, hasta que en 2018 se unió a nuestro vuelo de costura.

Pero todos los vuelos necesitan un lugar donde posarse y así crearon Nahikari y Lurgi KAORI FAKTORIA: el lugar en el que crezco, nuestro espacio creativo, desde donde resquebrajamos los muros de la moda a partir de la fusión cultural. Aquí es donde voy creciendo, poco a poco, al ritmo de la vida, de la niñez a la juventud, dando el salto de los complementos a la ropa.

Las puertas de nuestra casa no se cierran, pues es un lugar de encuentro para la gente artesana, como nosotras; punto de encuentro del arte y la moda, un lugar libre, en el que posarse para seguir volando.